Crónica de una muerte anunciada

Vicepresidente Nicolás Maduro anuncia el fallecimiento de Hugo Chávez
 
Vicepresidente Nicolás Maduro anuncia el fallecimiento de Hugo Chávez

Anteayer al escuchar y ver el discurso (a través de rtve) dado por el vicepresidente venezolano, Nicolás Maduro, anunciando la muerte del presidente Hugo Chávez, vinieron a mi mente las pautas y componentes para elaborar y pronunciar un discurso. Así que lo he transcrito (ved imagen al final del todo) y analizado, siguiendo los 10 pasos fundamentales para componer un buen discurso, según  Luis Arroyo.

Primer paso: la emoción

El primer paso consiste en elegir el tipo de emoción que queremos darle a nuestro discurso, como por ejemplo solemnidad, indignación o celebración.

En el caso del discurso de Nicolás Maduro la emoción sin lugar a dudas es la de transmitir solemnidad mediante un elogio fúnebre al recién difunto presidente Hugo Chávez. Su entonación se adecúa bien al discurso, con la voz quebrantada destilando dolor por la pérdida, especialmente al principio cuando anuncia la muerte de Hugo Chávez y más tarde cuando incide en la importancia de permanecer “juntos como una familia”. De la tristeza al elogio, su voz incrementa el tono de admiración y vitoreo al final del discurso: “¡Honor y Gloria a Hugo Chávez! ¡Que viva Hugo Chávez! ¡Querido por siempre! ¡Para siempre!”

 Segundo paso: el ritmo

En el segundo paso se define la velocidad de pronunciación del discurso. Esencialmente podemos distinguir tres ritmos: una rápido o allegro (más de 200 palabras por minuto), uno medio o andante (entre 120 y 200 palabras por minuto) y uno lento o largo (menos de 120 palabras por minuto).

Maduro pronuncia con lentitud y marcados silencios su discurso, ahondando aún más en la emoción de solemnidad por ese elogio fúnebre. En algunas partes del discurso, el ritmo se acelera ligeramente sobre todo cuando pide coraje y fuerza a sus compatriotas.

Tercer paso: la mirada

Algunos asesores recomiendan trazar una “M” con la mirada, de forma que de izquierda a derecha recorramos visualmente a nuestro público, acercando y alejando la mirada siguiendo el trazo de dicha letra. Para otros, con enfatizar tres puntos de enfoque: izquierda, centro y derecha, y viceversa, es más que suficiente. Sea cual sea la técnica, lo importante es lograr que tu auditorio se sienta observado y por tanto se sienta partícipe de tu discurso.

El lugar y el medio donde se pronuncie el discurso son muy importantes, pues variará la técnica de la mirada. Si nos hallamos en un auditorio, mitin o aula, las técnicas que acabo de describir son las adecuadas. Sin embargo, si nuestro discurso se pronuncia ante una cámara, entonces el orador deberá mirar de frente a ésta, ya que le conecta con las pantallas de televisión de sus espectadores.

Igualmente, en la mirada, influye el hecho de si se utiliza o no el teleprompter, si se tiene en papel el discurso en el atril, o si el orador sabe de memoria o improvisa el discurso y por tanto no requiere de un refuerzo visual del mismo.

En el caso de Maduro, se intuye que tiene el discurso por escrito en papel en su atril y que su mirada está fija en un punto central, seguramente la cámara de televisión que le está grabando. De lo que no estoy segura es de, si además de las personas que le rodean por detrás, tiene público delante. Si es así y así lo parece cuando entona la letra del músico venezolano Alí Primera, su mirada tendría que haber trazado un recorrido más amplio mirando a todo su público, no únicamente en el centro.

Por otro lado, cuando se tiene el discurso en papel, se recomienda leer de forma proactiva, de manera que se memoricen las siguientes palabras o frases del discurso y así al levantar la vista y mirar al público o a la cámara podamos hablar sin necesidad de tener los ojos pegados al texto. Nicolás Maduro, creo que lo hace bastante bien en este aspecto, se apoya visualmente en sus notas, pero levanta la mirada y logra decir varias palabras y frases sin necesidad de estar leyendo.

Cuarto paso: la gesticulación

Al pronunciar un discurso, se recomienda siempre la incorporación de uno o dos gestos no verbales, que acompañen siempre al tono del discurso y que enfaticen o refuercen el contenido de las palabras que se están diciendo. Existen mil y un gestos, además cada político tiene el suyo característico. Entre los principales gestos destacan los puños cerrados (fuerza), las manos abiertas (amistad), enumerar con los dedos, expresar presente-pasado-futuro con las manos o los dedos (descriptivos), etc.

Por supuesto, los gestos varían y se modifican en función de la emoción y tono que se expresen. Normalmente en los discursos de elogio fúnebre, apenas hay gestos con las manos, se hace más fuerza en la mirada triste y la voz quebrantada, para transmitir dolor.

En el caso de Maduro, éste apenas despega las manos del atril. Pocos gestos descriptivos con las manos, aunque sí llama la atención cuando se lleva la mano al pecho, dos veces, cuando señala que el difunto presidente Hugo Chávez es un “hombre gigante” y al final, cuando dice: “honor y gloria a Hugo Chávez” y luego levanta la mano derecha hacia arriba, gesto que es seguido por todos los que le acompañan detrás, con la diferencia de que él levanta la mano con la palma abierta y los otros levantan un puño cerrado.

Quizás echo en falta algo más de gestualidad por parte de Maduro, porque da la impresión de estar aferrado al atril cual garfio al mástil. Aunque visto por otro lado, ese aferramiento al atril puede ser signo de dolor y pena. No obstante, si bien es cierto que sus manos no se mueven casi nada, sí enfatiza con su cuerpo, inclinándose hacia delante, y con su cabeza, afirmando, varias partes del discurso, como cuando pide “respeto y paz”.

Quinto paso: captar la atención

Hay que captar la atención desde el comienzo y para ello existen numerosos trucos. En el arte de la retórica las figuras principales para captar la atención al empezar un discurso las tenemos en la identificación con la audiencia, en la creación de expectativas haciendo una finta a través de anécdotas que vengan al caso (ojo no se deben elevar mucho las expectativas para no causar desilusiones), en el anuncio de datos o informaciones sorprendentes, en la muestra de un objeto simbólico (por ejemplo, la mochila de George Clooney en Up in the air;  o los mosquitos de Bill Gates…), etc.

En el discurso que estamos analizando, la atención está garantizada desde el principio pues se anuncia algo sorprendente y de gran impacto para los venezolanos, el fallecimiento del presidente Hugo Chávez. Además Nicolás Maduro usa constantemente la identificación con la audiencia, a través de apelativos como “compatriotas”, “el pueblo”, “nosotros”, “juntos como una familia”, “los hijos de Hugo Chávez”…

Sexto paso: convertir las abstracciones en historias

En historias con personajes creíbles, de personas de carne y hueso, a las que se inculcarán las claves del storytelling para seducir al público, para incitarlo a propagar el mensaje que emitimos.

El relato que nos cuenta Nicolás Maduro, es el relato de un héroe, de Hugo Chávez, el salvador de la región, de Venezuela, el constructor que “desarrolló en vida los proyectos más hermosos y humanistas, que se hayan conocido en décadas de historia de lucha de nuestra región por su independencia y de la humanidad por la paz”.

Y dentro de ese relato, podríamos extraer un segundo, aún más importante y que es constante en todo su discurso, el llamamiento a “la paz, al respeto, a la unidad y disciplina”. Menciona explícitamente a los opositores del régimen chavista, llamándolos “aquellos factores que no apoyaron nunca al Comandante” y los conmina al “respeto”. Las palabras paz y respeto se convierten en un ritmo monótono, como el de un bajo que no cesa su punteo, latente en todo momento.

Séptimo paso: pocos datos

Los mejores discursos son aquellos que contienen pocos datos, redondos y comprensibles. Y es mejor no introducir datos estadísticos.

Nicolás Maduro da pocos datos: la muerte de Hugo Chávez (hora y día), la convocatoria al pueblo a que acudan al Hospital militar y plazas Bolívar existentes en Venezuela para velar a Chávez, la llamada a la paz y respeto y finalmente el anuncio de que en próximas emisiones se retransmitirán todos los eventos con motivo del funeral del presidente venezolano.

Pero esos datos no son el mensaje central de su discurso, su discurso es la historia narrada en homenaje a Hugo Chávez, tal y como he descrito en el sexto paso.

Octavo paso: búsqueda de contrastes

En un discurso puedes buscar algún contraste, es decir puntos negativos y positivos. Aunque no es un paso obligatorio.

En el caso de Nicolás Maduro no percibo ningún contraste digno de ser destacado.

Noveno paso: frases redondas para la posteridad

En todo buen discurso existen frases redondas que han quedado para la posteridad. Suelen ser frases cortas, aunque no siempre. Al construir frases memorables, ayudamos a los que nos escuchan a tener un recuerdo latente del mensaje de nuestro discurso, que facilita la propagación del mismo.

En su discurso, podríamos destacar, por ejemplo, la siguiente frase: “La paz, queridos compatriotas, el respeto y la paz tienen que ir de la mano”.

También incorpora oportunamente una letra muy conocida por los venezolanos, la de Alí Primera: “Los  que  mueren  por  la  vida  no  pueden  llamarse  muertos  y  a  partir  de  este  momento  es  prohibido  llorarlos…”. Y lo mismo hace con el mensaje que dio Hugo Chávez el 8 de diciembre de 2012 a su país: “unidad, batalla y victoria. La victoria de hoy es la unión del pueblo y la paz”.

Décimo paso: 3 es el número mágico

En las enumeraciones el número mágico es el tres, la triada. El tres invita, busca el aplauso.

Nicolás Madura utiliza mucho el recurso de la enumeración, para mi gusto en exceso, véanse las siguientes triadas en su discurso: “Y nosotros… asumimos, comandante Hugo Chávez, su herencia, sus retos, su proyecto…”; “Comandante… gracias… por parte de este pueblo, que usted protegió, que usted amó y que nunca le falló a usted”; “Inolvidable mensaje: unidad, batalla y victoria”, etc.

Y en varias ocasiones sus enumeraciones van más allá del tres, haciendo pesado y repetitivo el discurso: “con el amor del pueblo, con las bendiciones de los pueblos, con la lealtad más absoluta de sus compañeros y compañeras de lucha y con el amor de todos sus familiares”; “ser los vigilantes de la paz, del respeto, del amor, de la tranquilidad de esta patria”; “Amor por la vida, por la historia, por la patria, por el futuro”, etc.

Conclusión

A grandes rasgos y basándonos en este discurso de Nicolás Madura, podríamos decir que su capacidad de oratoria es aceptable sin ser un gran orador. Entona bien y hace un buen uso de las pausas, al igual que sabe utilizar el arte de la narración para representar al personaje de Hugo Chávez. Pero le falla su lenguaje corporal, el uso excesivo de enumeraciones, la carencia de contrastes y frases redondas suyas propias, no tomadas de otros. Con todo, aunque no es un gran discurso, sí puede servir de ejemplo para explicar un discurso solemne de elogio fúnebre.

Transcripción discurso de Nicolás Maduro anunciando muerte de Hugo Chávez